ORACION

 Un ritmo para ser formados A Su imagen

ORACION es un ritmo espiritual pensado para acompañarte en tu caminar diario con Dios, en cada temporada de tu vida.

Esta inspirado en la tradición cristiana y diseñado para acompañarnos en un proceso de formación interior y transformación diaria.

Este ritmo nos invita a escuchar, recibir, responder y permanecer, permitiendo que Dios a través de Su Palabra transforme nuestro interior y se encarne en la manera en que vivimos y amamos.

  • Oír → Lectio

    Comenzamos haciendo espacio para escuchar la voz de Dios.

    No se trata de entenderlo todo.

    Permitimos que una palabra, una frase o una verdad nos encuentre justo en donde estamos.

    Simplemente oímos.

  • Recibir → Meditatio

    Lo que escuchamos, ahora lo recibimos.

    Dejamos que la Palabra descienda al corazón, que toque nuestras preguntas, emociones y anhelos.

  • Adorar → Oratio

    Desde lo que hemos recibido, respondemos.

    A veces con palabras,a veces con gratitud, a veces con silencio, clamor o simplemente lagrimas.

    No oramos para impresionar a Dios, oramos porque estamos en relación con Él.

  • Contemplar → Contemplatio

    Después de hablar, permanecemos.

    Descansamos en Su presencia.

    Aquí no hacemos nada.

    Simplemente estamos con Dios, permitiendo que Su presencia nos sostenga.

  • Interiorizar → Formación

    Desde ese silencio, prestamos atención.

    Atención a lo que Dios nos muestra

    acerca de nuestro corazón, nuestro carácter y nuestras actitudes.

    No para juzgarnos, sino para permitir que Jesus forme Su imagen en nosotros.

  • Otros → Encarnación

    Desde lo que Dios está formando en nuestro interior, miramos a quienes tenemos por delante.

    Prestamos atención a las personas que encontraremos, a las relaciones que nos esperan, a los espacios donde somos enviados.

  • Nuevo Paso → Transformación

    Finalmente, discernimos un pequeño paso.

    No uno grande.

    No uno perfecto.

    Solo una acción sencilla y concreta que nos ayude a vivir hoy conforme a la imagen de Cristo.