Misión
Extender Su Reino
La formación no es para ti solamente.
Es para los que te rodean.
Jesús lo dijo claro: amar a Dios con todo lo que eres, y amar a tu prójimo como a ti mismo. No son dos cosas — son una sola. Porque quien de verdad encuentra el amor de Dios, no puede quedarse con él.
Ser formados a Su imagen no es un proyecto personal. Es el camino por el que Dios nos va cambiando por dentro — para que ese cambio se note afuera. En tu casa. Con tus hijos. Con el vecino difícil. Con el compañero de trabajo que nadie aguanta. Con el extraño que nunca pensaste que ibas a querer.
Eso es el Reino de Dios aquí y ahora. No allá lejos — aquí. En lo ordinario. En cada lugar donde una persona transformada vive diferente, otros lo notan, preguntan por qué — y son invitados al mismo camino. Eso es hacer discípulos.
Acompáñanos
No te mandamos lejos. Te mandamos de regreso a donde ya estás — con más amor del que llegaste.
“Vayan, pues, y hagan discípulos.”